Nos adentramos a subrayar la importancia de la preparación de una nueva generación de periodistas, configurados en sus conocimientos con las bases históricas de la comunicación para que sean ellos quienes proyecten el ejercicio del periodismo de las nuevas generaciones que no son, ni de lejos, los que coexisten en la actualidad frente a modos de producción ancestrales.
Asistimos al corte transversal de la realidad y de la convivencia histórica de un solo mundo. Pasamos a vivir un mundo analógico que en términos de comunicación se sustituye por el mundo de la neocomunicación y este es el mundo digital. Las palabras, la voz, la imagen, los gestos, alcanzan ya no las distancias antes previstas por McLujan y su aldea global, sino su permanencia en el tiempo.
Se configuran lenguajes nuevos que modifican lo tradicional del lenguaje audiovisual y este ahora tiene nuevos códigos todos ellos digitales que alteran los modos de producción de los mensajes.
El ejercicio del periodismo es mas personal, transparente y honesto porque en la totalidad del proceso está el periodista. Ya no hay una cadena que funcionaba como un “teléfono roto” en donde lo que el periodista comunicaba terminaba siendo variado a lo largo de la cadena de montaje del la pieza periodística.
Es el nuevo periodista digital quien comunica de principio a fin y quien tiene el poder de decidir sobre su propio criterio. Ya no hay intermediarios entre el periodista y el consumidor de la información como hasta ahora. Es el mismo periodista quien escribe, es el mismo periodista el director, el editor, el jefe de redacción, el productor, el locutor, el cámara, el montador, el diseñador, el presentador y el emisor.
Además, el periodista actual es un periodista 100% audiovisual. Atrás viene quedando el medio impreso soso y sin sustancia. La literatura se conjuga ahora con imágenes, con sonido, con movimiento. El periodista digital, transmite vida, actividad, movilidad. Estamos ante la llegada del imperio de los videoperiodistas.
Hasta ahora se hablaba de periodismo como diferente al fotoperiodismo o reportero gráfico, o de periodismo de televisión o teleperiodismo. Ahora hablamos del videoperiodismo y del videógrafo para diferenciar al periodista del productor audiovisual.En ambos casos estamos hablando de la nueva generación que se está formando y que deberá luchar por prepararse asumiendo su nueva condición pese a que todo lo que existe está pensado por quienes hemos trabajado siempre desde el mundo análogo.
Esta nueva generación, es la última de la transición y las venideras hablaran en un nuevo lenguaje que hoy estamos escribiendo quienes nos atrevemos a entender el futuro desde el presente.
